El poder de un pequeño cantero

Revilla Santullan (Palencia)

Un cantero vivía en una tierra en la que el máximo privilegio era el poder. Reflexionando sobre su vida, el cantero se dio cuenta de lo insatisfecho que se sentía por su condición existencial y decidió convertirse en el hombre más poderoso de su localidad.

Un cantero vivía en una tierra en la que el máximo privilegio era el poder. Reflexionando sobre su vida, el cantero se dio cuenta de lo insatisfecho que se sentía por su condición existencial y decidió convertirse en el hombre más poderoso de su localidad.
Un día pasó por delante de la casa de un rico mercader y se dijo: “¡Que poderoso debe de ser aquel mercader!”, “Quisiera estar en su lugar”. Para su gran sorpresa, se transformó inmediatamente en el mercader y por consecuencia tenía más lujos y más poderes de cuánto podía haber imaginado, en cambio era envidiado y detestado por aquellos que se encontraban en una peor situación que él.
Después de unos días se cruzó con un funcionario de alto nivel llevado en silla por un pelotón de soldados que sonaban el gong. Todos tenían que inclinarse ante él independientemente de su riqueza: “¡Que poderoso debe de ser aquel funcionario” pensó el mercader¡”, “Quisiera ser un funcionario de alto nivel”. Y se transformó en el alto funcionario, transportado en silla, temido y odiado por todos.
Era una jornada calurosa de verano, por lo que el funcionario se sentía extremadamente incómodo en aquella agobiante silla. Alzó la mirada hacia el sol que brillaba con orgullo en el cielo, ajeno a su presencia: “¡Que poderoso debe de ser el sol!” pensó, “Quisiera ser el sol”. De este modo se convirtió en el sol que brillaba sin misericordia sobre todos, secando los campos, maldecido por los agricultores y por los campesinos.
Pero una enorme nube negra se plantó entre el sol y la tierra por lo tanto su luz no podía brillar sobre todo. “¡Que poderosa debe de ser aquella nube tormentosa¡” pensó, “Quisiera ser una nube”. Entonces se transformó en la nube que descargaba agua sobre los campos y sobre los poblados, incluyendo las desgracias que suponían para los hombres.
Sin embargo y de repente, fue empujado muy lejos por una gran fuerza y se dio cuenta de que era el viento. “¡Que poderoso¡” pensó, “Quisiera ser el viento”. Entonces se convirtió en el viento que arrancaba las tejas de las cubiertas de las casas y arrancaba a los árboles de las raíces, temido y odiado por todos los seres vivos.
Más tarde llegó a golpearse contra una cosa que no se movía a pesar de la fuerza con la que abatía sobre ella: una enorme y altísima roca. “¡Que poderosa es la roca!” pensó, “Quisiera ser una roca”. Fue entonces cuando se transformó en aquella roca, la más poderosa sobre todas las cosas en la tierra.
Pero mientras se encontraba allí, escuchó el sonido de un cincel golpeado por un martillo en la superficie externa de la roca y se sintió transformado. “¿Qué podría ser más poderoso que una roca?” se preguntó. Miró hacia abajo y observó a sus pies, en la lejanía, la figura de un cantero.

 

…A veces, no conocemos de verdad nuestros valores, no conocemos quiénes somos. Y por ello a veces, no viéndonos a nosotros mismos, nos olvidamos de nuestra singularidad…

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